El estilo escandinavo en la decoración de interiores

El estilo escandinavo en la decoración de interiores

El estilo escandinavo en la decoración de interiores

El estilo escandinavo en la decoración de interiores. Consejos de decoración.

 

Uno de los estilos que marcan tendencia actual en materia de decoración de interiores, es el estilo escandinavo o nórdico. Heredero de las escuelas de diseño surgidas en el siglo XX en países de esa región, el estilo ha cobrado vigencia nuevamente en los últimos años.

El diseño escandinavo, como estilo, tiene su surgimiento en Dinamarca, Finlandia, Islandia, Suecia y Noruega en los años ‘20 del siglo pasado, pero alcanzó su momento de mayor auge ‘50. Cabe decir que hasta finales del XIX, esta región del mundo era más bien pobre, por ello las casas tenían muebles muy rústicos y sencillos, al tiempo que sólo la alta sociedad accedía a ornamentos y muebles de diseño.

Pero en los ’20, una clase media tomó importancia como fuerza productiva, y así surgieron muebles que acompañaron el cambio, ofreciendo muebles funcionales y con diseños muy estéticos, modernos y originales. A partir de los años 30, con una marcada política de inversión social en la zona escandinava, el diseño de espacios públicos y productos impulsó este estilo y lo hizo conocer en todo el mundo.

Una característica muy propia de este estilo es el de los muebles de madera curvada. Su principal diseñador fue Alvar Aalto, uno de los grandes nombres del estilo nórdico. Aalto buscó la forma de doblar la madera como los diseñadores y arquitectos de la Bauhaus hacían con el acero. La técnica empleada fue el uso del vapor y el calor para doblar y moldear la madera, al tiempo que desarrolló una forma para unir los componentes sin utilizar elementos metálicos.

Estos muebles curvados, de maderas livianas, claras y nobles como la haya o el abedul, son muy representativos. Actualmente, están muy de moda y se consiguen tanto piezas originales de aquella época recicladas, como muebles nuevos que los imitan a la perfección.

Otra clave del estilo es el color blanco. En estos países los inviernos son duros, y durante esta época del año las horas de luz natural son pocas. Por ello, se trata de aprovecharla al máximo. Utilizar blanco para paredes, techos y pisos ayuda a que los ambientes sean más luminosos, aún con luz artificial como ocurre buena parte del tiempo durante el invierno.

Existe en este estilo una concepción racional del espacio, aprovechando cada rincón. Está pensado básicamente para apartamentos. Recordemos que surgió como estilo para clases medias emergentes, que solían habitar bloques de viviendas. Por el mismo motivo, es un estilo más bien minimalista, donde no se abarrotan los espacios de objetos y las ornamentaciones se remiten a detalles. Todo tiene su razón de ser y nada sobra.

Las notas de color están dadas en los detalles: un cuadro, unos almohadones sobre el sofá, una lámpara. En general, predominan los colores neutros claros como los de las maderas, también los materiales naturales y reina el blanco. Puede haber algún uso de papel tapiz para dar color a una pared, en diseños con un patrón de un dibujo repetido.

Los muebles son sencillos, bajos, simples, de líneas rectas aunque con detalles curvados.

La famosa firma IKEA, que vende muebles y complementos de bajo costo en muchos países del mundo, es una fiel representante de este estilo que gusta tanto por ser práctico, moderno, cómodo y por ser fácil de renovar.


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