El Feng Shui aplicado a la decoración del dormitorio infantil

La decoración del dormitorio infantil es uno de los rituales que genera en los nuevos padres mayor ilusión. Pero además de las tendencias de moda, es importante pensar este lugar como uno que pueda ser apropiado por el niño, y que le genere un espacio de serenidad, donde puede hallarse en calma y sentir contención. Los fundamentos del

Feng Shui también pueden aplicarse a estos espacios infantiles, dándole la posibilidad de que el niño o niña encuentre en su cuarto un lugar donde calmarse, donde jugar tranquilamente o descansar, un refugio del mundo que cada día se presenta tan desafiante y nuevo para ellos.

 

El Feng Shui aplicado a la decoración del dormitorio infantil

Los niños suelen tener un sueño más liviano que el de los adultos, además que sus procesos de sueño van madurando con los años, por ello necesitan aún más que nosotros de una habitación que esté relativamente aislada de ruidos, ya sea de los espacios sociales de la casa como de la calle. En todo caso, algunos materiales aislantes ayudan a lograr que los ruidos no perturben al pequeño.

El Feng Shui nos plantea la creación de un dormitorio donde los niños se sientan seguros y sus energías se sosieguen. La ubicación de la cama es importante en esta filosofía oriental. No debe estar enfrentada a la puerta, lo que para el Feng Shui es una forma de atraer energía negativa. Pero además, el niño puede sentir que alguien entrará en cualquier momento. Mejor, ubicar el mueble de descanso en una posición diferente.

Para la cama, hay que considerar que el punto cardinal al que se oriente la cama, produce diversos efectos. Si mira hacia el sur, se estimula el desarrollo de la intuición y la capacidad de retención, mientras que si se orienta al norte, se fortalece la salud y la energía vital.

Actualmente, se habla mucho de niños hiperactivos, aunque muchos expertos opinan que se trata más de una estimulación inadecuada o sobreestimulación, que de una patología. De cualquier manera, si tu hijo necesita especialmente controlar sus impulsos y mantener a raya sus ansiedades, ubica su cama apuntando al oeste, que lo relajará y lo hará dormir mejor.

Si tu hijo se halla en el otro extremo, es decir que es un niño retraído y sin mucha energía, coloca su cama hacia el este, que le dará dinamismo, posición que debes evitar si tienes en casa un pequeño travieso o revoltoso.

El estímulo visual es importantísimo para los niños, por ello es buena idea colgar de las paredes algunos marcos con fotos donde estén con padres, abuelos o personas que les tengan mucho afecto, esto los hará sentirse seguros y protegidos.

Con respecto a las paredes, evita los dibujos abstractos: opta por dibujos infantiles, especialmente animales, que pueden dar un toque de color y ser didácticos.

De acuerdo al Feng Shui y la optimización del flujo de energía en la casa, un dormitorio es un lugar inadecuado para dispositivos electrónicos como computadores o televisores, más si se trata del cuarto de un niño.

Lo ideal es que haya buena luz natural y ventilación, para que la energía positiva ingrese y circule.

En cuanto a los colores, lo ideal de acuerdo al Feng Shui para lograr que un dormitorio incentive a la calma y el descanso, es elegir los colores fríos y en tonalidades tranquilas, como azules, verdes y grises. Como dijimos, pueden darse un toque alegre de color estridente en algunos accesorios como cuadros, o detalles como almohadones, ropa de cama, entre otros. Pero al ser los niños muy visuales, se debe evitar saturar el espacio de muebles y objetos, o de colores o imágenes excesivamente estimulantes.


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