Cómo y porqué hacer una pequeña huerta en casa (Parte II)

alimentos orgánicos

Hay múltiples razones por las cuales es bueno iniciar un huerto casero. Por un lado, el mismo contacto con la labor nos traerá mucha satisfacción, una vez que dé frutos (y que podamos consumirlos).

Ciertamente, los productos orgánicos son recomendables ante cualquiera procesado o que haya pasado por instancias industriales; de modo que será beneficioso para nuestra salud (mientras nos ahorra dinero y nos provee de delicias) y nos brindará un espacio en nuestro hogar que será de refugio, admiración y que nos llenará de orgullo.

En esta, la última y segunda entrega, nos concentraremos en el diseño, los tipos de especies a plantar, cómo cuidarlas de insectos y también hablaremos sobre la cosecha.

Hasta entonces, los dejamos con este práctico manual realizado especialmente para la realización de Huertos Sustentables en Casa, diseñado para cualquier persona que, sin conocimiento previo, desee comenzar su propio huerto en casa.

Cómo diseñar y planear su huerto

Hay dos enfoques básicos para planificar el diseño de un jardín de vegetales: uno de ellos es el cultivo en fila.

Probablemente es lo primero que viene a la mente cuando se piensa en cultivar: colocar las plantas en fila india en filas.

Ciertamente, el cultivo en fila funciona mejor para las grandes huertas, principalmente porque efectiviza el espacio y hace más fácil el uso de equipos mecánicos tales como cultivadoras (para combatir las malas hierbas).

La gran desventaja del cultivo en fila es que usted no consigue un gran número de vegetales en un espacio reducido, ya que gran parte de la tierra se utiliza para crear senderos en lugar de plantar hortalizas.

Lo cual nos deja con la opción de Cultivo Intensivo.

Farmer carrying organic vegetables in basket for delivery, close up

Este método consiste en utilizar en bandas anchas, generalmente de 30 a 120 cm de ancho y tan largo como usted quiera.

Los cultivos intensivos reducen la cantidad de superficie necesaria para los caminos y senderos, pero provee una distancia más cercana para las plantas, lo que por lo general significa que hay que eliminar maleza a mano.

Los cultivos intensivos también le permiten diseñar su huerta, por lo que es una buena opción, por ejemplo, si quiere cultivar hortalizas en su patio delantero.

Una versión especializada de cultivo intensivo es el “método en metros cuadrados”.

Este sistema divide el jardín en camas pequeñas (típicamente de 1×1), que se subdivide a su vez en cuadrados de 1 metro.

Cada cuadrado de 1 metro está plantado con la cantidad de plantas que desee, en función del tamaño de la planta cuando madure.

También tiene sentido ya que deja algunas áreas del jardín sin plantar al principio, lo que le permite plantar una segunda cosecha más tarde en la temporada.

Las lechugas, rábanos, cebollas y las zanahorias son comúnmente plantadas en varias ocasiones durante la temporada. 

Probar y fijar el suelo

  • Lo mejor es probar el suelo antes de comenzar.
  • Revise el drenaje empapando el suelo con una manguera.
  • Espere un día y a continuación saque un puñado de tierra.
  • Apriete la tierra dura.
  • Si el agua fluye hacia fuera, es probable que desee agregar compost o materia orgánica para mejorar el drenaje.
  • Ahora, abra la mano.
  • Si la tierra no ha formado una pelota, o si la pelota se cae a pedazos al menor contacto, el suelo está probablemente demasiado arenoso (agrege materia orgánica para mejorarlo).
  • Si la pelota se mantiene unida, usted tiene un suelo demasiado arcilloso (agregue compost). Pero si la pelota se rompe en migajas, (como un pastel de chocolate), el suelo es ideal. Si el suelo no drena bien, lo mejor será instalar camas elevadas.

La elección de las variedades

Las posibilidades de una huerta son infinitas. Hay miles de variedades.

Por ello, cuando seleccione las variedades, preste mucha atención a la descripción que figura en la etiqueta o en el catálogo del paquete (muchos centros de investigación oficiales de cada país, suelen regalar semillas para incentivar el cultivo).

Cada variedad será un poco diferente: algunas producen plantas más pequeñas (ideales para jardines pequeños), otras ofrecen una gran resistencia a las enfermedades, mejor rendimiento, mejor tolerancia al calor o al frío, etc.

Por ello, recomendamos (para empezar) elegir dos o tres variedades que tengan un prefil prometedor (para acrecentar las probabilidades de éxito en su primera vez como horticultor).

Para ello, consulte catálogos de semillas y tenga siempre a mano un calendario de cultivo según su zona.

 Cuidado y alimentación

La mayoría de las verduras necesita un suministro constante de humedad, pero no tanto como para inundarlas. Alrededor de 1 mm por semana suele ser suficiente.

En cuanto a las malezas, competirán con las verduras por el agua y los nutrientes, por lo que es importante mantenerlas al mínimo.

Utilice una azada o un tenedor de mano para agitar suavemente los 2 primeros centímetros superiores del suelo periódicamente para desalentar las plántulas de malezas.

La fertilización de sus cultivos es fundamental para maximizar los rendimientos. Para ello puede aplicar el que desee, industrializado o no, pero siempre siguiendo las recomendaciones del proveedor.

La Cosecha

Eh aquí de lo que todo esto se trata.

Muchas verduras pueden ser cosechadas en varias etapas.

La lechuga de hoja, por ejemplo, se pueden recoger tan joven como usted quiera; cortando algunas hojas seguirá creciendo y produciendo.

En simples palabras, la regla general es: si se ve lo suficientemente bueno como para ser comido, probablemente lo sea. De modo que no sea tímido y arranque y corte su ensalada predilecta. ¡Buen apetito!


Acerca de Natán Gasparotti 11 Articles
Ha estudiado Licenciado en Ciencias de la Comunicación en la UCSF. Fotógrafo, escritor y corrector; cuyos gustos diversos, curiosidad y sed de conocimiento lo han llevado a desempeñarse como escritor para redes de blog sobre temas de interés.

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